Por Rocío Gras. Psicóloga.
Una de las principales preocupaciones que tenemos como padres es la educación escolar de nuestros hijos. Sabemos que de ella depende en gran medida su futuro profesional, pero solemos delegar en el colegio tan enorme responsabilidad sin darnos cuenta de lo mucho que podemos aportar.
La actitud de los padres es muy importante porque si el tiempo de estudio sólo ocasiona discusiones y disgustos, probablemente el niño acabará aborreciendo la hora de hacer los deberes. Para evitar esto es muy importante seguir algunas recomendaciones:
Instaurar un hábito de estudio. Es importante que lo haga siempre a la misma hora y en el mismo sitio, intentando eliminar todo aquello que pueda distraerle y proporcionándole materiales de consulta.
Planificar un horario en el que dediquemos unos minutos a repasar los contenidos escolares. A edades tempranas podemos incluir actividades relacionadas con la escuela (leer, escribir, cálculo, juegos educativos...)
Premiar los pequeños esfuerzos (con tiempo de juego, una sesión de abrazos…) Pero también hemos de aplicar consecuencias negativas si no cumple (como eliminar horas de TV)
No exigirle demasiado. Es mejor aumentar el nivel de exigencias gradualmente.
Celebrar sus éxitos. De esta forma, aumentaremos su autoestima.
Motivarle para que se supere a sí mismo y nunca compararlo con los demás.
Enseñarle a resolver los ejercicios de forma autónoma, sin la constante supervisión del adulto. Debemos ayudarle, explicándole las dudas y estando a su disposición, pero sin hacerle los deberes.
Transmitirle en casa ciertos valores que le ayudarán en el ámbito escolar: puntualidad, limpieza, buena letra, cuidado del material, aprender a perder, esperar el turno, respetar la autoridad…
Debemos recordar que estudiar no es un castigo. Nunca hemos de mandarle a estudiar cuando nos enfademos con él. Hemos de intentar que asocie el tiempo de estudio con una actividad agradable y divertida. Es conveniente que también le demostremos la importancia que tiene estudiar.
Tener una actitud positiva y mucha paciencia.
Mantener la comunicación con el centro escolar. Trabajar de forma conjunta con los profesores y demás profesionales.
Ante la más mínima dificultad, puede resultar conveniente contactar con un profesional, porque su autoestima y motivación hacia el estudio puede verse disminuida si el niño no obtiene la ayuda adecuada. Los pequeños problemas pueden solucionarse si se interviene pronto.
Para ello, puedes contactar con los profesionales de ADONAR-SE (Asesoramiento educativo). Ellos pueden ayudarte a resolver estos y muchos otros problemas relacionados con la educación de tus hijos. Consulta tus dudas de forma gratuita. La intervención puede realizarse también a domicilio.
ADONAR-SE C/ Fray Junípero Serra, 71 – Bajo, 46014 – Valencia · Tfo: 96 320 35 75 · www.adonar-se.com
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